La Leyenda de las Dos Lunas

Una hermosa mujer había traído al mundo a dos pequeñas que brillaban intensamente desde el mismo momento en que nacieron. Las niñas eran hijas de Xué, el dios Sol. Los habitantes de los pueblos cercanos llegaron a conocerlas y la noticia se esparció por todos los rincones de aquel vasto territorio. La curiosidad de muchos hizo que la gente se acercara y se asentaran en las tierras fértiles para estar cerca de ellas. Pero en la medida en que la niñas crecían, la hermosura de sus rostros producía discordias en los pueblos debido a querían poseerlas. Al morir su madre, las hermanas tuvieron que huir. Su travesía duró varios días hasta que fueron alcanzadas por hombres ambiciosos que querían absorber su poder, el poder del dios Sol. Al sentirse acorraladas dentro de una cueva, sin posibilidad de escapatoria. Imploraron a su padre por ayuda, miraba a través del único agujero por donde se colaban los rayos de luz en el techo de aquel lugar de paredes de roca. Atardecía y la luz se diluía poco a poco, pero él escuchó sus ruegos, así que la mayor cerró sus ojos mientras oían los gritos de las personas que comenzaban a ingresar. Se diluyó en el aire antes de que la atraparan y subió para colocarse en el cielo que ahora era oscuro sin la presencia de Xué. La menor al sentirse sola y acorralada, estiró su mano para alcanzar a su hermana mayor y cuando sus dedos se tocaron a través de los haces de luz que descendían, ella también subió para acompañarla. Desde ese momento, la noche no es tan oscura y de tanto en tanto las hermanas se unen en una especie de abrazo fraternal para reforzar su eterna unión.

Todos los derechos reservados. Obra protegida por derechos de autor. 2020. Fernanda Maradei

SÍGUEME

¿Te gustó? ¿Quieres ser el primero en enterarte de todo? Ejemplares gratis, cuentos innéditos y mucho más

Deja un comentario